jueves, 30 de agosto de 2007

60: Sublimación

Sublimación


Esta es la parte final de la obra.

Al levantarse el telón, en el palacio del Emperador todos se muestran cabizbajos.

De pronto, la Gran Tenochtitlán empieza a ser sacudida por una serie de temblores, y el Emperador y todos los que le acompañan salen corriendo hacia afuera presas de pánico.

Caminando pausadamente, entra y hace su aparición en el escenario Quetzalcoatl, como el mismo hombre con barba larga y túnica blanca que se le apareció en sueños al Gran Sacerdote vaticinándole eventos futuros. Quetzalcoatl extiende y levanta sus brazos subiéndolos lateralmente hasta encima de sus hombros, y en las montañas de nieve en donde estaban Popocatepetl e Iztaccíhuatl el volcán va entrando en erupción. Quetazalcoatl baja sus brazos con la misma lentitud con la que los subió y se retira del escenario caminando pausadamente.

En una pantalla grande, se ven escenas de la lava fluyendo por la ladera del volcán así como los rescoldos de lava que están siendo arrojados.

Los temblores cesan, y el Emperador y varios consejeros y nativos aztecas regresan al palacio. Ya estando ahí, de repente uno de los aztecas levanta su brazo y apunta hacia directamente hacia las montañas de nieve, en donde puede apreciarse que el volcán ha dejado de arrojar lava y está echando humo blanco. El Emperador pide explicación a sus consejeros de lo que está sucediendo, pero ninguno de ellos tiene la menor idea de lo que pasa. Las emanaciones del volcán no duran mucho, el volcán deja de arrojar sus bocanadas de humo dejando ver en la cima de las montañas de nieve la silueta de lo que parece ser una mujer dormida. Popocatepetl e Iztaccíhuatl han sido sublimizados y han pasado a formar parte de la leyenda inmortal que será transmitida de una generación a otra. La Gran Tenochtitlán renacerá siglos después, pero como una urbe cosmopolita custodiada simbólicamente en la lejanía por la presencia de los dos volcanes.

En el cierre final de esta composición, debe haber un acompañamiento de tambores cuyor repicar aumenta en intensidad y velocidad, hasta que el telón cae súbitamente con un estruendo de platillos y tambores.

Sonido MIDI: Synthetic Strings 2