Ome Cuicatl
En forma parecida a la pieza Ce Cuicatl con la que se abre la primera parte de la obra, la segunda parte de la obra también es iniciada con una composición llevada a cabo por un dueto de flautas que trata de simular lo que pudieran haber sido músicos aztecas ejecutando con sus instrumentos musicales algo digno de su linaje.
Sin embargo, a diferencia de la pieza Ce Cuicatl, la pieza Ome Cuicatl, el segundo canto indígena, es más sombría, presagiando los eventos que se desencadenarán en la segunda parte de la obra en lo que es en esencia una tragedia cuyo final encontrará una sublimación inmortal: la leyenda de los dos volcanes.
Esta composición musical es la primera en ser ejecutada cuando el público acaba de terminar de sentarse, con el auditorio o sala plenamente iluminado al empezar y con el telón abajo. Conforme se va ejecutando la pieza, se van apagando las luces de la sala de espectáculos hasta quedar casi a obscuras, siempre con el telón abajo que se levantará en la siguiente composición.
Sonido MIDI: Flute (Flautas, a dueto)
